¿Viste el firmamento? Grandioso, extraño, gentil en ocasiones si la sombra de la tormenta no se asomara cauta de repente. Pero también será determinante en las emociones que nos gobiernan. Si son días bellos, estarán en nuestras alegrías pero serán días tristes, cuando aparezcan los cielos sombríos donde tal vez nos visite la muerte.
¿Sentiste al viento? Pensaría en ese momento que él quisiera envolvernos en su grandeza o quizá nos quiera hacer sentir que estamos vivos por su sola presencia. Por eso, él quisiera que pienses que somos pequeños porque experimentamos su invisible fuerza.
¿Miraste el mar? Te vio sonreír pero tuviste miedo a sus afanes concibiendo un pensamiento tan tuyo y tan silencioso, que él estuvo muy curioso por tu lejanía y por el azul verdoso de sus matices. ¿Pensaste acaso, que él al ser impredecible, podría cambiar tu destino?
¿Conociste mi alma? No, no lo creo, pues en todas esas olas interminables como el mar o el sufrir de los fríos imposibles como el viento, yo sabía que tú no tuviste sosiego. Será porque nunca apareció esa respuesta o fue por esa palabra vana del adiós llena de esperanza. No obstante, cuando te llamó mi ilusión para decirte que aun te amaba en ese atardecer, no la quisiste escuchar...
Roque Puell López - Lavalle

Bien. BENDICIONES
ResponderEliminarMuchas gracias pero desearía saber quién eres. 😉
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