Mis Páginas Libres
Nuestra existencia está llena de diferentes momentos que a veces no alcanzamos a entender. Sin embargo, podemos disfrutar de días felices y también de algunos días sombríos pero siempre hay un propósito y al final hay una esperanza en Aquél quien nos creó. Dependerá solamente de nosotros. ¿Qué piensas de todo ello? ¿Nuestra vida es un azar?
martes, 17 de marzo de 2026
El rompe huesos
domingo, 15 de marzo de 2026
Llegaste
(Haz clic para escuchar el enlace)
lunes, 16 de febrero de 2026
Y solo se fue conmigo
En la noche del gran silencio, la luna reinaba
más quiso ella sola, llenar mi deseo pero
al contemplar yo, la fría oscuridad
fui extrañando tu nombre, tu esencia...
II
Entonces mi corazón estalló y fue la verdad
tan cierta... pero hoy ya duerme y calló
en ese momento, para siempre.
Luego la nostalgia invadió mis sentidos
y escuché muy sorprendido, tu voz...
¿Por qué ella guíaba mi camino?
¿Por qué tus ojos, me ofrecían un destino?
IV
Y aunque mi querer vivía cierto en mi ser,
no encontró en ti un sincero consuelo.
Tus cadenas conservaban todavía su brillo
y mi secreto a voces, se quedó cautivo...
III
Fui un necio y quise construir un gran castillo
tachonado de estrellas, de oro puro y tapiz.
Fue todo para los dos, era la vida plena,
pero mi conciencia, no lo aceptó...
IV
¿Por qué mi corazón me impedía que te vayas?
¿Por qué mi voluntad ansiaba que te quedaras?
Más ése era mi pensamiento en tu recuerdo
y me dijo: Tonto, no sigas una mentira.
V
Triste quedé en silencio en aquel entonces
por ese sentimiento que aun yo tenía,
pero él dijo la verdad y busqué un motivo
sin embargo, en esa noche
solamente mi sentir, se fue conmigo...
miércoles, 11 de febrero de 2026
Quién nos sostiene
Roque Puell López - Lavalle
Hoy respiro la pólvora
Hoy preparo sereno, la munición de mi fusil y lo limpio muy orgulloso para dejarlo reluciente, listo para la contienda. Hoy arengo a los
que me escuchan, la voz de mi protesta así como también veo el libre ondear de mi
bandera. Es roja como todas las sangres de mi pueblo y es blanca como la paz
que nace de mi conciencia. No obstante, en el estandarte está mi rabia
contenida, pura y en los símbolos patrios, se encuentra mi libertad.
Se da como siempre, el discurso de la demagogia y el de
las vanas promesas. Ellas son las palabras inútiles que se lleva el viento y la
conocida doble moral que pretenden mejorar. Pero todo es con el discursillo y
la patraña. Hay que renovar el armamento, sí, pero hay que traducirlo en los
hospitales y en escuelas. Entonces, ¿Cuándo?
Ahora está corrompida su responsabilidad y se ha quedado
sin la memoria. Pero así son ellos compañero, los que disquen
"querer" cambiar ¿Y cuándo pues, surgirá el trabajo digno y el pan
con liasíbertad? ¿Y regirá acaso el derecho a la vida y la salud de la sociedad?
¿Es verdad que la vieja indiferencia será la que rige ahora o serán las mentiras
del mañana?
El pasado los confronta, ya sufrimos lo indecible, ya los
muertos no pregonan la victoria, ya los extraviados están todos mudos esperando ser reivindicados.
Pero hoy seremos verdaderamente libres cuando encontremos los valores perdidos. Será así si el que
gobierna y los que imparten justicia digan la verdad. Entonces, los grandes y
pequeños, los otros y fuereños se respetarán unos a otros y tendrán dignidad. Y así nacerá la Nación.
¡Grandes hombres y grandes hazañas! La conciencia acusa a
los ingratos y así demistrarán la sutileza de los maltratos. Energúmeno amenaza al
gigante que de un solo garrotazo colgaría a los ingenuos. El sueño de los
despiertos y la esperanza de todos, se cumplirá en el umbral de un país mejor
defendido. Por eso, hoy respiro la pólvora
porque veré las victorias de un país. Entonces, preparo sereno la munición y levanto orgulloso mi fusil.
Roque Puell López - Lavalle
jueves, 5 de febrero de 2026
Un pedazo de amor
En el secreto de mis pensamientos quisiera encontrarme
contigo. Nuestras palabras y la curiosidad de mi corazón, crecieron porque me
dijiste que tenías un temor por las noches. El motivo era el ruin desvelo y
luego fue tu despertar intranquilo al tener un mal sueño. Por eso entonces, ya
no te vi sonreír. Pero si estoy a tu lado en el dormitar, ¿Por qué te negaste a
decírmelo en estos momentos? Si cuántas noches era yo quien te escuchaba y no
veía acaso tus ojos llorosos hoy, ¿Para brindarte un consuelo?
No lo sé, tal vez yo pueda convencerme de que tú me has
olvidado y no me buscabas para recorrer un camino. Quizá será en el ocaso por
la ilusión que mi alma vive o será por la noche cuando ella nos muestre un
final de ilusiones sin esperanza. Sí, debe de ser así porque ahora no concibo
que la duda nos gobierne ni he comprendido las razones del por qué me eres
ahora tan urgente. Sin embargo, te alejas de mí a paso lento y pausado para
encontrarte con tus miedos. Te vas para no pensar que alguna vez hubiéramos
sido los únicos en un valle cerca de una cordillera. ¿Qué fue de esa flor que
nació fuerte entre las piedras? ¿No fuiste la que tenía los colores más
intensos en el jardín de mis ilusiones? Mejor tendría al mar inmenso para que
se lleve mis pesares, pero, ¿Yo he de aceptar esta duda para no mirarnos unidos
como nos muestra el tiempo?
Mis sentimientos se pierden entre el resplandor de la luz
y las negras sombras que los ocultan. Y así sería para que mi corazón muriera
sin remedio por la desilusión y el espanto que me demuestras. Pero pareciera que,
te atrajera el quebranto o tal vez desearías que yo no exista en los instantes
de tu soledad y de tu silencio. No mujer, yo te conozco, tú pensar no es así.
Tú no puedes comenzar en una batalla sin las armas requeridas porque no eres
capaz de ser esquiva y porque tienes madera de ser una guerrera intensa,
incapaz de morir sin una bandera y no rendirte jamás, ante un cualquiera…
Aun así, son tus sentimientos los que vuelan sin
encontrarse, sin pisar tierra firme. Son como las luces tenues que van cediendo
a la noche entre la incertidumbre y las penas de no juntarse. Pero sabes, yo no
soy así, ven conmigo y te mostraré que mis farallones de mi sentir están firmes
y llenos de un verdor inmenso. Son tan fuertes que podrías esconderte en ellos
y luego, al ver a la montaña más alta, podrías considerarla también tu casa. Así, cuando despiertes en las cumbres de mi
gélido nevado, me verías sonreír tomando tu mano abrigando tus esperanzas…
Sí, tengo un amor tan grande que también espera ser
correspondido. Más no te vayas ahora, busca en mí ese valor que ahora te falta,
pero no me hagas mella, podría haber un volar de mis anhelos. Pero te quisiera
solamente para mí, sea para que por lo menos me recuerdes por lo que soy o por
lo que te di si me das la oportunidad. Solamente búscalo dentro de mi corazón y
te lleves, si deseas, un pedazo de amor...
Roque Puell López - Lavalle
martes, 3 de febrero de 2026
Amor anhelado
Eres tan frágil como una mariposa y tan sensible que escuchas el murmullo de las aves que viven en el bosque. Sin embargo, estás enamorada del amor porque tú eres una mujer intensa, que sabes sonreír cuando quieres y callar, en el lugar que no debes.
Buscas sin cesar respuestas al amor abierto en la nostalgia del vasto firmamento. Dejas así libre a tus fantasías ignorando a la tormenta que ruge desde siempre para romper conquistas de esperanza. ¿Te habías dado cuenta?
Ansiosa quisiste encontrar una flor en el abismo, aun así se asomó el trovador sencillo y enamorado. Pero ni por un grito al cielo o alguna de esas garúas del desconcierto, tú no cejarás tu empeño de no valorar las promesas verdaderas y esos motivos sinceros de un corazón errante.
Por eso, me voy a vivir a las frías montañas de la Ermita. Cansado estoy yo, de amores infructuosos y comedias de media tinta. Ya no viviré entre falsos capitanes que no me dan fuego a mi ego solitario y tampoco iré con aquella, que hoy mismo, no me dará el amor anhelado...
Roque Puell López - Lavalle
sábado, 31 de enero de 2026
Te encontré sola frente al mar
Te
encontré sola mirando el mar, expresando acaso tus pensamientos o de repente, tus
más caros deseos. También recorrías con la mirada el misterio de los martinicos
que no conocías en la inmensidad del gigante. ¿Qué pensarías? El grito del
viento envolvía tus cabellos y sin embargo, me di cuenta que tus palabras
convertidas en plegarias; fueron hechas por tu alma en pena pero después,
experimentarías la paz…
Al
contemplar esta inmensidad, te vi como si fuera yo porque antaño la visitaba en
silencio. Era como el amigo que algo más debía de contarme. Hoy pasado el
tiempo, contemplo este mar, igual, sobrio, cálido, lleno de esperanzas para decirle
sin aspavientos que todavía te extraño, que todavía te quiero, que quisiera
acariciar tu bello rostro y verte sonreír nuevamente sabiendo que algún día yo
te lo habría de contar o quizá, debería de callar...
Te
pienso hablando al Eterno, me pregunto si estarás entre los nombrados ángeles
fulgidos del mensaje o de la broma más divertida. ¿Dónde te podría encontrar?
Solo me responde el silencio pero tu respuesta inconclusa fue
por ser yo, un ser complicado. Solo ansío saber si es verdad que estoy en el mundo, porque todas las intenciones que tenía, ya entristecieron mi corazón.
Yo
soy mágico, apasionado y profundo, un todo o nada si estuvieras
entre mis brazos porque fuego o trueno sería mi amor por ti. No creo en
palabras sensibleras y conductas principescas. ¡Qué me importa! Pero así lo considero, vivir en la guerra más sublime, en la
que pueda destruir o edificar mi propia existencia si así lo quisiera, para
morir después en mi gloria plena…
No
obstante, pasaron muchos meses que me parecieron años porque grande fue la
soledad que sentí en la tormenta que nos enseña a entender que no estamos solos
y que el amor siempre regresa, pero de otra manera. Pronto seré libre de lo que
antes me aquejaba y volaré a mejores oportunidades. Aprendí que está bien
perder con el enemigo más nunca debemos hacerlo con el miedo, por eso pienso
que por una rosa negra, no se acabarán las estrellas y después, la vida
será diferente...
Pero
no te sorprendas, en mis horas más sombrías, yo clamé al cielo por tu compañía,
tú lo sabes. Quizá quiero ahora parlotear contigo como si fuéramos unos niños y
quisiera que vengas a jugar conmigo, tal vez para seguir escribiendo o para
contarte historias, para decir que te amo y que iremos a soñar juntos, como aquella
vez que te encontré sola mirando al mar….
Roque Puell López - Lavalle
lunes, 26 de enero de 2026
La procesión va por dentro
viernes, 23 de enero de 2026
La francesita
Era un
nuevo y radiante día. La capital despertaba tranquila, serena, seguramente visitada
por la calidez del arte, y la voz de los poetas, habida cuenta que las
expresiones del alma asomaban para el beneplácito de los propios y extraños. En
aquél momento, entre apremiado y expectante, el compilador vio volar a la
mañana porque sintió rápidamente que se iban las horas así que esos minutos escasos
que lo acompañaban, ya no los podía esperar un momento más...
Él vivía a
pocas cuadras de la Plaza Mayor, cerca al Boulevard de las flores, llamado así
porque sus dueños expendían una variedad de hermosas flores del campo. En esos
instantes, creyó percibir el aroma de una rosa que impregnaba la habitación
convirtiéndose en el recuerdo de aquella mujer que vivía intensamente en su
corazón. Los cabellos de su amada los visualizaba negros, ensortijados, largos
como la noche y sus ojos melancólicos eran como los que duermen, así como
alguien que esperaba un sueño inesperado. Su figura era elegante, esbelta y sus
manos eran tan blancas como una tela de terciopelo. Ella vivía enamorada del compilador,
pero no sabía a ciencia cierta si el destino los había unido o quizás eran reservados
para algo más grande convirtiéndose solamente en un sueño.
Sin
embargo, el orgullo del padre de ella aparece y despierta de su letargo
pensando mil veces mal acerca del comportamiento de ellos. Para él, esa
relación, no tenía ni pies ni cabeza, un futuro sombrío para su hija. Ofuscado
luego de algunos meses, le preparó a su hija un viaje en avión del nunca jamás.
Ella se opuso tenazmente a los deseos de su padre, pero ya no pudo hacer nada
sino obedecer. Su madre pensaba lo mismo. En el día menos pensado, el vuelo sin escalas
se la llevó y el compilador no pudo hacer nada para impedirlo. Entristeció
grandemente por tal acontecimiento y fueron muchas las veces que anheló el
regreso de ella, pero tuvo que esperar algunos años para que volviera. Ella
triste, se fue a hablar sola con sus pensamientos y tampoco intuyó si alguna
vez su ausencia sellaría su dicha completa o sería condenada con él a vivir una
existencia rota y sin ilusiones.
Pasaron
cerca de los cinco años, él se había convertido en un escritor famosos y sus
publicaciones lo hicieron triunfar aun fuera de su país. Fue reconocido como
uno de los mejores escritores de la historia de su país. Ella estudió el arte
de la fotografía y el diseño, reconocida también en la composición y en la
difusión del arte expresivo. Justamente le tocaba exponer su arte en la ciudad
donde vivía el escritor. Para ese entonces los padres de ella habían dejado
este mundo y el regreso de ella, le constituía una nostalgia y a la vez una melancolía
porque toda su niñez y parte de su adolescencia había vivido allí.
Sin embargo,
él supo que ella vendría y sin más, fue corriendo al Aeropuerto para recibirla.
El vuelo venía retrasado, pero él, escabullido entre la gente y con el corazón
hecho pedazos más un ramo de rosas, esperó pacientemente hasta el último pasajero.
Y conforme iban bajando, el encuentro era un imposible pare él. Sudaba frío y no
podía ver a quien tanto anhelaba, ¿Se habrá dado cuenta que quizá era una falsa
noticia? Persistió en encontrarla y los minutos seguían pasando, hasta que, resignado
y triste, volvió lentamente sobre sus pasos.
En ese
instante, le pareció escuchar entonces, su nombre en una débil y angustiada voz,
pero no fue capaz de reconocerla. Solo el instinto salvaje y fiero de un
depredador, puede reconocer el humor de su contrincante. Y también, solo el
amor sincero y leal puede reconocer al fiel y verdadero. Levantó su rostro y se
encontró con el de ella. Habían pasado años, pero su amor estaba intacto, como
el ayer de aquellas mañanas. ¡Terribles soñadores los dos porque otra vez
afloraron sus sentimientos!
Se abrazaron mutuamente, él
le dio un beso. Y le preguntó mirándola a los ojos:
- ¿Pero
cómo es posible que no te vi bajar? - insistió incrédulo él entregándole así sus
rosas algo maltratadas por su angustia…
Ella sonrió delicadamente y
le dijo besándolo en la boca:
- “Allí estaba, viendo y contemplando tus
apuros, mi amado, ¡¡Solamente que tú viniste a esperarme en la salida del avión
equivocado!!
Roque Puell López Lavalle
El rompe huesos
En las vacaciones del año 1968, el Parque Fátima de Chorrillos y las numerosas casas que existían alrededor, albergaban en sí, muchas hi...
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Me hablaron de surcar los cielos en un viaje próximo cruzando las costas y cruzando los andes para terminar en una agreste vegetaci...
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Mi testigo hoy será la noche oscura ¿Por qué el viento silba y crece? Ah, es por el frío de la montaña y por la flora en el campo, ...
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Para algunos, volar es un placer y para otros es pensarlo dos veces si uno lo hace en una avioneta pequeña para cuatro pasajeros que sirvi...
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