I
Quiero volar por la brisa y hablar con el viento. Quiero recorrer los mares y encontrarme con sus grandes olas, que se encrespan cuando quieren jugar con el hombre incierto…
II
Quiero beber de mis ilusiones y de mis derrotas. Quiero cambiar mi mundo por un pedazo de vida sin fronteras, que no se detenga y que todos anhelan para sentir la felicidad. Anhelo un momento de quietud que se encuentra en el sol de mi vida, en los rayos de mi fuerza y en el calor de mis sentimientos, buscando el amor intenso que ahora me inflama…
III
Quiero hacer desaparecer la niebla y soplarla fría en una noche sin luna y sin estrellas. Así podré revivir el romance que un día dejé de soñar…
IV
Quiero escuchar el canto de la sirena, ese que se pierde en la imaginación del cuento, en los puertos olvidados del amor frustrado y que hoy, verdaderamente, ya no se puede tocar…
V
Quiero acechar al león marino para pelear con él, para comprobar si es cierto que sus temibles fauces pueden arrancarme los sentimientos sin que yo pueda contenerlos…
VI
Quiero sentir la velocidad que me invade y me lleva muy lejos, sin que importen entonces mis pensamientos. Quiero verlos elevarse hasta lo más alto, como el claro cielo, en un instante de plenitud…
VII
Quiero tener el arcoíris, ese de mil colores que calma mis ojos en el mar de las aventuras, en un día sin sobresaltos y en paz…
VIII
Quiero llevarte entre mis manos y besar tu boca. Anhelo sentir el poder de pintar las rocas, tu cuerpo y los acantilados. Quiero llevarlos juntos por el horizonte sin fin, para que nos protejan y amanezcamos juntos en libertad…
IX
Quiero ser como el ave que no ceja de volar. Quiero ser como ella, que no se detiene ni un momento, ni siquiera para dormitar. Podría llegar a mil lugares o quizá a todos a la vez; no lo sé. Pero así viviría con mayor certeza, menos iluso que quienes viven en sus casas, sumidos en un sinnúmero de dudas y angustias. Porque sé que ellos siempre pululan, que viven por siempre en un mundo al revés…
Roque Puell López - Lavalle






