domingo, 15 de marzo de 2026

Llegaste




Llegaste a mi pensamiento y a mi corazón sin previo aviso, en un momento quizás de escondida quietud o en el anuncio de un profundo silencio. Escucho tu voz distante, pero a la vez me atrae con su cadencia pausada, su resonancia profunda y su fuerza que emana poder y señorío. La dulzura de tu música me conmueve las fibras más íntimas del alma, despertando mi deseo de saber cómo hoy podría amarte.
 
Me pregunto cuál es tu canto y solo puedo contemplarte en el tono profundo de una zampoña y en la melodía de una quena. Siento en esos sonidos maravillosos tu belleza, tus luchas, tu aliento, tu cuerpo encarnado en la indomable cordillera. En ese aire andino enrarecido, encuentro la explicación de tu vida, de tu corazón y de tu gente.
 
El cielo me revela tus ojos celestes, adornados con el blanco impoluto de las nubes que te hacen regia y majestuosa. ¿Qué atesoras en tu regazo? Quizás la sencillez, la paz de tus paisajes, el imponente silencio del viento o el frío del abismo más hondo. Todo esto para mostrarme que en las alturas también late un corazón, un alma de niño y una amistad que hoy es tan difícil de encontrar.
 
No olvidaré tu pasado glorioso que me invita a soñar y a maravillarme de tu valentía contra el opresor en todas sus formas. Admiraré la maravillosa ofrenda de dar la vida por la madre, por el hijo, por el nombre que una vez te hizo poderosa ante todos e indomable para la conquista de otros pueblos que, quizás, muchos hoy han olvidado.
 
Pronto llegará el día en que te vea; me recibirás con los brazos abiertos y yo te ofreceré un cálido beso. ¿Acaso mi corazón se enamorará de la nieve que me brindas o de tu alma que ya me emociona con solo imaginarla? Serán tiempos de alegría y de reconocer lo que siempre significaste para mí: digna tierra de provisión, de coraje, y la que entrega a sus mejores hijos para luchar hasta la muerte y jamás rendir la bandera.

Roque Puell López - Lavalle

(Haz clic para escuchar el enlace)


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