jueves, 30 de octubre de 2025

Volare



  Para algunos, volar es un placer y para otros es pensarlo dos veces si uno lo hace en una avioneta pequeña para cuatro pasajeros que sirvió en el Viet - Nam. Hace unos años salimos como misioneros del campo de vuelo de Atalaya en el Departamento de Ucayali, en la selva peruana. Fui con mi amigo Eugenio Bragg para una obra muy importante en aquel lugar.

  Nuestro destino era el caserío de Obenteni en el Gran Pajonal. Esta región, extendida por 3 Departamentos, respira mucha historia. En el s. XVII por ejemplo, el nativo “ashéninka” criado por franciscanos, Juan Santos Atahualpa mantuvo en jaque a los españoles que jamás lograron sojuzgarlo en más de sus muchas correrías pero un tal "Mariano Lechuga", envidioso, lo asesinó misteriosamente. Hoy en día sigue siendo la tierra de los “campas pajonalinos” como así se les denomina a esta etnia pero, es llamada Nación. 

  Son famosos por ser un pueblo de armas tomar o mejor dicho, son un pueblo guerrero que aun se pintan la cara con achiote y raíces de plantas que les dan un aspecto fiero si se declaran en pie de guerra. Pero hoy lo hacen por cuestiones de apariencia y cultura. Visten en la actualidad con la "cushma" que se asemeja un gran camisón largo de color marrón y la usan tanto los hombres como las mujeres. También viven de la ganadería y de una agricultura incipiente en una extraña convivencia con los colonos de nuestra sierra.

  Llegar aquí es "una aventura en el aire" por la altura de sus montañas y los farallones totalmente cubiertos por la densa vegetación. Desde que salimos, la avioneta se colocó en posición ascendente, pasando los 10,000 pies hasta coronar la cumbre donde recién se puede divisar en profundidad el caserío. El descenso es también espectacular pues se realiza en círculos tal como si fuera un tirabuzón hasta decolar en una cinta verde en medio de casas colocadas en fila.

  No obstante, en un vuelo de regreso a Atalaya luego de unas bellas horas de sol radiante, una impresagiable tormenta se nos presentó alegremente sin avisar. Parecíamos oír que las montañas se rompían en mil pedazos, luego se alumbraba el cielo con relámpagos interminables para terminar finalmente en una lluvia feroz. Pensábamos ilusamente que pronto terminaría aquello que presenciábamos en esos momentos pero no fue así.

  La avionta temblaba en el aire pero el piloto siendo más experimentado, tomó su carta de navegación para determinar la ruta mientras que nosotros en realidad no veíamos nada al estar todo muy oscuro. Sin embargo, abajo de nosotros había un rio el cual nos sirvió para seguir su curso ya que ir por las montañas era una muerte segura. Ya teníamos buen trecho volando y la avioneta se convertía en un "papelito" en el aire por los fuertes vientos siguiendo al hilo plomizo del rio serpenteante. El silencio era obvio, no sé si estábamos asustados pero la humedad con el frío hicieron lo suyo. ¿Experimentábamos el limbo? Nos miramos solos en medio del aire con el horizonte totalmente oscuro. 

  Era simplemente el silbido del viento y el sonar de la única hélice de nuestro viejo mono motor. El resto era un cuadro sin pies ni cabeza, solo un puntito en el firmamento sombrío. Pasaban los minutos, largos, interminables y la tormenta seguía y seguía con más furia pero sin saberlo nosotros, los caprichos de la naturaleza no se hicieron esperar. Vimos una abertura en el cielo, una luz esperanzadora que nos invitaba a entrar rápidamente. 

  Ni corto ni perezoso el piloto lo hizo en una escalera imaginaria y nuestra sorpresa fue muy grande al cruzar por ella.. ¡Estábamos en otro mundo! Teníamos un bello cielo azul y abajo quedaba la tormenta como un manto negro aún amenazante pero algo lejano. Eran dos vistas diferentes, otra vez el calor, el cielo celeste y la alegría de vivir reinó entre nosotros. Nos quedaba poco combustible y luego de un largo trecho siguiendo la línea del río, aterrizamos por fin en el pueblo pero con el cielo nublado. Lo que se hacía normalmente en veinte minutos se alargó a una hora y más.

  En mi candidez, felicité al piloto por su pericia y aplomo. Pero él, firme y a la vez esbozando una sonrisa me dijo: 

  - ¡Dirás que bueno es el Señor que nos dio la salida en medio de todo!

  - ¿De veras? 

  Contesté incrédulo, pero pensé que allá arriba viví ése mágico momento de las densas tinieblas que me invitaron a ver la belleza de su propia oscuridad. Mi amigo Eugenio también quedó sorprendido y esbozó igualmente una sonrisa.

  Yo me pregunto ahora si en el mundo en que vivimos la cortina de la ignorancia pretende nublar para siempre el pensamiento de seres como nosotros, humanos finitos y contradictorios. Supe que hay puertas en nuestra vida de esplendorosa luz a las preguntas sin respuesta. Todo está en buscarlas y la encontraremos sin duda en la verdad de lo que deseamos. Sé que despierto cada mañana en un lugar que existe, que es real y que tiene en sus más misteriosos escondites, un resplandor que me ilumina y que convence aun al ser más impenitente.

  Pero ignoro realmente si todos nosotros podremos gozarnos en encontrar un tiempo de volar y soñar despierto, o tal vez caminar entre las sombras no teniendo esperanzas así nos den una buena noticia. Dependerá de nuestra decisión de cómo vivir realmente el presente confiando en Jesucristo, que es la Luz del mundo...

Roque Puell López - Lavalle


miércoles, 29 de octubre de 2025

Niña bonita



  Niña mujer de los mil colores, tú que sabes conversar como las flores. Tus palabras son como el canto y tus ojitos son como la miel ¿Por qué te preocupas por un viaje que has de merecer?

 Pronto nos dejarás en el vuelo del otoño para conquistar el mundo, les enseñarás a los entendidos, a los propios y foráneos el testimonio y el por qué de tu abnegada vocación.

  Profesional como lo eres, veo a una mujer talentosa e inteligente, alguien que siempre investiga todo en cualquier momento defendiendo emocionada lo que ama y lo que quiere, vernos a todos sanos venciendo la enfermedad.

  Eres una alegría hecha mujer y sabes así, guerrear por tus ideales y para el contentamiento de todos, dejarás en alto a tu gran país donde aprendiste de los libros, todo tu saber.

 Ahora mismo te vas por un tiempo para ganar más experiencia y sin embargo, todos los que te queremos quedaremos tristes a la espera de verte. Así convertida en una Autoridad, cumplirás tu sueño de niña, el Título magistral.

Roque Puell López - Lavalle

martes, 28 de octubre de 2025

Estoy contigo




  Tal vez en los pensamientos del silencio, en la madrugada de tu recuerdo y en las mañanas que anuncian las verdades, sé que ahora te extraño porque te nombran mis palabras o porque te quedas en mis sueños para mirarte lejos o para recordarte cerca.

  Y así, en la imaginación de mi gran deseo, me veo tomar un café contigo al compás de la alegre melodía de un viejo piano. Tal vez buscando la música de tu sonrisa y en la belleza de tus ojos almendrados, lo intuyo pero no lo sé. 

  Entonces, te musito al oído y te digo: Te amo. Pero tú te quedaste a mi lado sorprendida por tal osado atrevimiento y yo pues, te preguntaba apurado, el por qué de tu sorpresa si ya sabías de mis intenciones, incluso de mis sabias propuestas y hoy como si no supieras, me respondes a tientas...

  “Si tú sabes que te amo, por qué me declaras tu curiosidad tan sencilla e invades mi paz si estoy segura a quién he conocido” - te  enojaste - Más yo, avergonzado de mi gran ignorancia, besé tus labios y me prometí que no te preguntaré, el por qué estoy contigo...

Roque Puell López - Lavalle

viernes, 24 de octubre de 2025

El cuento

 

  El querer de un uniformado siempre es firme, siempre es bizarro hasta el final de su vida, más yo incauto, nunca pensé que tú me ibas a disparar... 

  En el transcurrir raudo de esos días, quizá en el reloj sagrado de nuestras citas o solo en las horas de mis viajes, nuestro especial amor crecía tan fuerte pero no sabíamos a ciencia cierta, cuándo iba a terminar.

  Creía que tu sonrisa de antier en la playa de nuestra tierra era sincera; intuía simplemente que me decías la verdad, pero tú pensaste que mi muerte súbita no era tampoco una realidad...

  Pero a mí me dijeron que nada es para siempre, todo en esta vida siempre tiene un comienzo y un final. Así como amanece tímido el sol en la fría mañana, luego todo lo acontecido en el día, no termina en paz...

  Aún así descubriste que el amor existe todavía en muchas formas y en sencillas maneras. Unas son de cal y otras son de arena, pero me dí cuenta tarde que tú mujer, no lo supiste valorar...

Roque Puell López - Lavalle

            

 

sábado, 18 de octubre de 2025

Castillos en el aire

 


     El silencio y el tiempo viven en nosotros, el gemir de la creación y los delirios del poeta, también. El universo tiene memoria pero la noche guarda todos sus secretos más todo tiene una razón. El reloj de arena escribe mi historia y todos somos compañeros de las verdades o de las mentiras más absurdas. ¿No?

   Duros son los momentos que la nostalgia invade a los inquietos. El anhelo de algunos para volver pero los otros celebraban la distancia como algo que nunca se debe tocar. Sin embargo, ambos le dan la bievenida a la madre duda. ¿Quién entonces, los podrá comprender?

   Más la ausencia quiso como siempre comenzar el sueño de la dizque "armonía" con un mensaje claro de las buenas noticias y serían muy buenas por cierto. Pero rígido se sintió el avisado pues exclamó que era muy tarde, que ya era inútil iniciar.

     Y en la media noche del deseo o en el atardecer de un día lluvioso, la inesperada tristeza asoma sus lánguidos ojos por la que estuvo ausente, por aquella que estuvo cerca, pero que huyó por los prados porque no conoció el amor.

      A pesar de todo lo que se vivía, surge la sorpresa a insistencia de la ingenua esperanza pero luego sonríe meneando la cabeza y termina enojada. Así las cosas, irrumpe violentamente la dura realidad y grita: "No, solo los niños inocentes pretenden regresar, más ahora los castillos en el aire, quieren volver a triunfar".

Roque Puell López - Lavalle


En el paraje de los sueños

  Quisiera salir muy pronto de aquél aciago encierro, que envuelve mi existencia. Debo ser libre como el tiempo y sembrar mi semilla en tu a...