I
Éramos tres los gatos y un ratón acomodado.
Ahora, solo uno fugado; solo dos
estamos acuartelados...
II
Compañero te sentía,
aunque en mi salón no cursabas.
Compañero de milicia, hermanito de carrera,
compartimos travesuras incontables,
serios compromisos...
No ocultábamos simpatía por ella,
la bella Charlotte.
III
Largo eres como el Quijote, sabio igual a Platón,
queriendo cambiar el mundo... ¡Oh, iluso!
Solo con pluma fuente y carbón.
IV
Te vas, amigo, sí... te vas.
No puedo detenerte,
ni convencerte siquiera,
poeta y filósofo cantor
de prosas colosales y lógicas amarillas.
No podremos olvidarte, aún en la lejanía.
V
Suena ya la bocina...
¡Apuras el paso, mexicano!
Vuelve pronto y más cambiado...
¡Apuras el paso, querido hermano!
Que una lágrima se escapa
y nuestro abrazo se confunde.
VI
Vuelve triunfante, no digas nada...
¡Pero sube ya, cristiano!
"Sí, sí, se lo diré, te escribiremos..."
Pero nunca olvides, compañero,
que por siempre te esperaremos...
Roque Puell López - Lavalle

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