miércoles, 13 de mayo de 2026

Los cerezos


Deseo admirarte, como las flores, y quizá que me ames, como la primavera a sus colores. Será por tu mirada de joven impetuosa, o quizá por ser hoy una mujer sabia y hermosa. Me contentaría, siquiera, con el candor de tus razonamientos y tus miedos sin sentido.

Entonces te entregaría mi corazón henchido, desbordado de flores entre las olas bravas de un mar inmenso, pleno de ilusiones y quebrantos. Pero tus ojos me lo revelaron todo. Tristes o alegres, me daría igual el modo en que pudieras regañarme.

Mas con el correr del tiempo, solo sé que te amaré, como son mis pensamientos, y como la luz intensa de tu volcán dormido, ese que llevas dentro.

Roque Puell López - Lavalle

 

 

 


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