Roque Puell López - Lavalle
Nuestra existencia está llena de diferentes momentos que a veces no alcanzamos a entender. Sin embargo, podemos disfrutar de días felices y también de algunos días sombríos pero siempre hay un propósito y al final hay una esperanza en Aquél quien nos creó. Dependerá solamente de nosotros. ¿Qué piensas de todo ello? ¿Nuestra vida es un azar?
viernes, 23 de agosto de 2024
Mi camisa blanca
jueves, 22 de agosto de 2024
El capulí de tus ojos
Roque Puell López - Lavalle
miércoles, 14 de agosto de 2024
Arcole
La batalla del Puente de
Arcole tuvo lugar entre el 15 y 17 de Noviembre de 1796 en Arcole, provincia de
Verona, noroeste de Italia. La batalla enfrentó a franceses, dirigidos por
Napoleón Bonaparte, contra los austriacos. Napoleón contaba con 21,000 soldados
bajo su mando, mientras los austriacos con 24,000 combatientes al mando del
general Joseph Alvinczy. La batalla se planteó en la orilla de rio Alpone,
afluente del Aldigio. Napoleón planificó una maniobra de tenaza efectuada por
Charles Augereau y André Masséna. Augereau es rechazado y Masséna se atasca en
la ciénaga, por lo que la maniobra de tenaza no puede llegar a realizarse.
Napoleón, Comandante del Ejército de Francia, ataca a la cabeza de sus
granaderos portando la bandera de Francia, tomando el puente. Este es
bombardeado intensamente y sus oficiales le gritan para que no se arriesgue
más, hasta que su ayudante Jean Baptista Muirón tiene una importante actuación.
Luego de una estratagema compartida, Francia tiene la victoria. Las bajas entre
muertos y heridos por la parte francesa ascendieron a 4,600 mientras por la
parte austriaca fueron 6,000.
Como ya se dijo, arrecia el
cañoneo y las descargas de los fusiles de los austriacos. Un soldado apunta a
Bonaparte para eliminarlo. Muirón se da cuenta de la intención y ofrece
generoso su cuerpo para que el proyectil lo reciba él y no su Comandante quien
también era artillero. Esta bala resultaría mortal para él quien se desploma
cayendo de espaldas y pesadamente entre los soldados. Bonaparte aún sorprendido
por tremendo hecho sigue arengando a sus tropas quienes caían abatidos por la
nutrida fusilería y artillería. Pero sigue con sus combatientes hasta el final
para coronar la victoria y vencer así con coraje y determinación la suerte de
la batalla. Napoleón no olvidó jamás el gesto de Juan Bautista pues luego
protegió a su familia e incluso le dio el nombre de “La Muirón” a una fragata
cuando se coronó Primer Emperador de Francia. Ellos se habían conocido en el
sitio de Toulón y ahora en la Campaña de Italia en el año de 1796. Nunca se ha
escrito una historia semejante del dar la vida por el amigo en tremenda
situación.
¿Qué fue lo que le pasó por
la cabeza a este Artillero? Las almas nobles consideran a la amistad como algo
sublime, sagrado y por ello dan la vida hasta las últimas consecuencias. Muirón
demostró amor a la patria, valor y mística. Tenía apenas 20 años para dejar su
memoria escrita en los anales de la historia.
"Nadie tiene mayor amor
que este, que uno ponga su vida por sus amigos", dijo el Maestro y lástima
que aquella actitud que él hizo ya no se conoce hoy en las guerras olvidadas en
el imaginario popular. Lo que fue antes, no podría repetirse después y las
glorias del pasado se olvidan fácilmente para dejarlas en un frío monumento del
recuerdo. Hoy se perdió la alegría de la tropa triunfante solamente escrita en
los libros de una biblioteca anticuada. Pero los actos se llevan en el alma y
el pensar de nuestra vida se vería reflejada en nuestra decisión. ¿Y si
viviéramos esta experiencia? Se extinguirían los héroes porque ya no
hablaríamos de ellos.
Pero yo sé que si hubo
Alguien que lo hizo sin ninguna recompensa. Quizá Napoleón nunca lo supo porque
quedó sorprendido por la muerte de su amigo o de repente si lo sabía pero jamás
lo pudo relacionar. Nos toca ahora entender los hechos y las realidades o los
mitos y leyendas plasmados en la pintura de Horace Vernet que inmortalizó la
terrible batalla. Sin olvidarnos que él también fue, un artífice de la vida
pasajera...
Roque Puell López - Lavalle
Noche de luna entre ruinas
miércoles, 31 de julio de 2024
¡Vamos a plantar un amor verdadero!
Hoy quiero recordarte mujer,
que si vas a estar conmigo, me gustaría saber, ¿Por qué te sorprendes? Si tú
sabes que yo ya tengo un camino definido, ¿Por qué no quieres lucir el vestido
de fiesta? De una buena vez te digo, ¡Vamos a sembrar un propósito! No obstante,
ahora que lo pienso, si tú vas a querer vivir conmigo, debes de saber que yo de
la guerra he venido. No pretendas entonces, mostrarme que eres más fuerte,
porque yo si te amaré hasta la muerte... Entonces, ¡Vamos a regar un deseo!
Si piensas que tú ya has
conocido las siete maravillas del mundo, ¿Te olvidas acaso que yo he conocido
mucho más lugares que tú? Porque me doy cuenta, que no son solo las grandes
ideas que me propones, ¡Son las reales intenciones que tú ahora me escondes!
Pues mira, ¡Vamos a esparcir sabiduría!
Pero si pretendes hoy que yo
te ame en serio como me estás pidiendo, será sensato de tu parte en este
momento, que comiences a decirme la verdad. Yo quiero escuchar que me aceptes
como soy, yo no quiero escuchar de ti una sola queja ni que me digas jamás que
no eres mi princesa. Te advierto: Ya estoy cansado de tanto y tanto lloriqueo,
de reclamos a un desamor, que yo no veo… Así que, ¡Vamos a plantar un amor
verdadero!
Roque Puell López Lavalle
El señor payaso
Los ojos son muy vivaces y son de muchos colores cuando es el cabello es ensortijado o liso ¡Qué importa la manera! Las carcajadas, las risas aflautadas, la mirada curiosa más que gozosa, se afianza con la mirada triste y fastuosa así como la voz de urgencia se cambia por la típica grosera. Pero en tanto en tanto, eso lo vemos y siempre lo vivimos.
Así es la vida, es el dolor y la felicidad del tiempo. Mejor se lleva la dignidad pero se esconde, el amor es el mismo y el desamor siempre se impone. La conciencia ahora está callada pero él entre todas las piruetas, la vive y la manifiesta. Por eso ríe pero sufre por dentro y tal vez, no la podría extraña mañana.
Rojo, verde, amarillo, azul, blanco, añil, allí se escribe una historia. Aquí nace y por eso nos hace reír para olvidar los orgullos pero también nos confronta a muchas verdades. Eso es saber llorar por dentro y volver otra vez a empezar.
Un día yo estaba triste y sin embargo, tuve que reír escuchando su extraña historia. Pero eso no le importaba porque no le hacía mella realmente nada. Buscaba la paz para nosotros y así exagerada la presentaba como también la defendía pese a las penas que llevaba a cuestas. Era entonces arrancar de cuajo, una sonrisa mía...
¿Cómo se hace llamar? ¿Cuál
es su gracia? No hace falta ahora saberlo. No es un charlatán de cuentos,
tampoco él es un pelmazo. Es el consuelo para algunos y risotadas para los
niños. Es un caballero para otros, un tipazo para unos pocos. Más haciéndole
una merecida justicia te respondo: Él es mis queridos amigos: El señor
payaso...
Roque Puell López Lavalle
El tomate
¡Qué feliz estaba el tomate en la hacienda! ¡Colgado estaba él en una rama cantando como todo un artista! No había rayo, comba ni nada que lo entristeciera porque la vida le parecía corta y por ello el jolgorio, las risas, los parabienes e imcluso, las buenas amistades
Sin embargo, un día apareció una plaga misteriosa que a todos sorprendió pero a los demás, la pelona se los llevó consigo. Más la indigna, cortó al cantante en dos mitades dejándole solamente sus hojas y sus tres semillas: Una de ellas lo vio y por costumbre, solo cumplió su papel, la segunda le dio la bienvenida y la otra, ⁿlo ignoró completamente...
Así pues, corrieron los días, las semanas y los meses quedando el tomate muy
desconcertado. Solitario se quedó en el Hospital por los pesares que las malas
intenciones lo habían postrado. Pensativo inquirió sobre la vida y la muerte,
se preguntó el cómo es que dos se fueron sin pena y sin gloria de este mundo
cuando no fueron los convidados a una cena final. Otros reían
nerviosos por no saber lo que podría acontecerles o quizá lloraban ellos por su
propia ingenuidad. ¡Qué momentos!
Y al parecer, mientras él experimentaba estas cosas, ¡Los otros tomates
dizque amigos, ni se enteraron de su mal! Ninguno pues lo visitó como estaba pero algún perdido lo
contempló verde, oscuro y pálido a comparación de
lo rojizo que se veía en el verano...
Entonces, Dios se acordó de él y le plació infundirle aliento nuevamente cuando estaba casi muerto y sin coloración. Pasando malos momentos y luego de despertar de un mal sueño, el tomate brilló nuevamente en cuerpo y alma entendiendo así su prometedor destino. Todo era tan diferente y lo que entendió fue descubrir el gran propósito para su vida porque él sabía que en poco tiempo iba a mejorar. Después de renegar, fue más amable con todos. ¡Qué temperamento!
Fue en esas circunstancias que exclamó:⁹
“No importa lo
que pasó en ese momento, esta vez me tocó a mí. Mañana le tocará el turno a la
semilla y finalmente, a la plaga que no tuvo corazón ni medida”.
Habiendo dicho eso, cerró súbitamente
sus ojos y los doctores allí
reunidos pearon que el tomate había muerto. No obstante, ¡Oh sorpresa! Los pudo abrir pestañeando nuevamente para la
emoción de todos los que estaban presentes.
Sólo que esta oportunidad, el cantor apareció, mucho más bello y
fornido...
Roque Puell López Lavalle
Escucha: https://www.youtube.com/watch?v=3r99DIRPE2s
El carrito
Roque Puell López Lavalle
martes, 23 de julio de 2024
El mal querido
Soy ahora como me dicen en las tertulias, el mal querido. Todos me conocen, ninguno me pregunta, ni a mí me importa que yo sin ambages, me muestre auténtico y sin ningún disfraz. ¿Será porque mi vida cotidiana es un embuste? No. Los días nublados y los días fríos del invierno, amanecen sin tardar. Pero el vivir de la centella, ya no me estremece porque sonríe en las mañanas con el viento, vaga por las tardes hasta ponerse de colores y en las noches se pierde en el deleite de los juegos del impertérrito apostador. No obstante, no se percató de su destino ni de su talento cantor, porque se perdió entre las dudas de su noble razón...
No comprendí así, sus pensamientos ni su extraño corazón, pero tampoco siento el mío porque mi ser distraído, duerme y se despierta muy preocupado. Tal vez acariciado por mis sábanas frías o quizás porque olvidando sin querer a mis cuartillas perdidas, ya no pude ni soñar. Aún así creo todavía, que todos mis amigos saben que soy el mal querido, por ser auténtico y sin ningún disfraz.
Esperanzado hoy; diligentemente recurro al Dios del cielo, más yo no sé si me escuchará. ¿Estará ausente de mis muchas palabras? Lo dudo, porque hasta este momento, mi vida es un embuste y mi protesta, es una realidad...
Roque Puell López - Lavalle
miércoles, 26 de junio de 2024
La mujer perfecta
Cántico a Amanda
Amanda… mujer fuerte, mujer amada. Tu nombre no tiene comienzo ni tiene fin. No está solo en el mundo real; se siente quizá en el viento inv...
-
Me hablaron de surcar los cielos en un viaje próximo, cruzando costas donde el aire huele a sal y espuma marina, y los Andes cuyas...
-
Cuando diste el sí en una ceremonia tan magnífica y las felicitaciones llegaron junto con tu buena decisión, más tarde tuviste la responsabi...
-
I En la noche del azul silencio reinaba la luna. Ella quiso llenar mi impensado deseo, pero al contemplar la fría oscuridad, comencé a ext...







