Roque Puell López - Lavalle
Nuestra existencia está llena de diferentes momentos que a veces no alcanzamos a entender. Sin embargo, podemos disfrutar de días felices y también de algunos días sombríos pero siempre hay un propósito y al final hay una esperanza en Aquél quien nos creó. Dependerá solamente de nosotros. ¿Qué piensas de todo ello? ¿Nuestra vida es un azar?
domingo, 15 de diciembre de 2024
El almacén
martes, 26 de noviembre de 2024
Mariánn...
Y entre tanto al contar el momento, con el ruido del rio que adornaba el cuadro, también me regalaste tu mirada serena, sencilla y tu sonrisita sin par. Quedé entonces azorado por tu sinceridad que afloraron mis sentimientos inseguros y escuché a mi corazón decirle al tuyo, cuán grande sería mi respuesta si fuera así mi amor correspondido. ¿Será tal vez que en ese instante, no me pude dar cuenta?
Pero triste estaba yo y tú tan contenta de conocerme, de saber algo más de tu amigo que dormía pensando en ti. Pero en
esas eternas madrugadas, yo descubrí ensimismado que todavía vivo la ilusión de tenerte
pronto antes del amanecer. Quizás entre las oscuras noches del frío serrano y la luna tachonada de estrellas, ellas alumbrarían seguramente las intenciones de mis palabras para después darte un
beso apasionado e infantil…
¡Ahhh! Pero la distancia encuentra su cómplice en las entrañables esperanzas y aun así ellas no conocerían todavía qué habría de acontecer si solo por ese día, mis emociones otra vez querrían vivir. No, no soñemos ahora en castillos medievales porque hace mucho que esa atracción tuvo su nacimiento entre dos almas solitarias, ansiosas de un amor y fúlgidas de querer ser felices. Pero luego nuestro ser despertó y no tardó otra vez en encontrarse.
Así las cosas, en el día menos pensado, miraré al sol brillante en toda su plenitud, recordaré que mi amor sincero te dio mi calor sin reparos y preguntas. Por eso, mañana sería tarde si no te lo dijera hoy. Que eres la mujer que tanto esperé, la que sueño cada noche con la calidez y sencillez de tu sonrisa...
Roque Puell López Lavalle
lunes, 25 de noviembre de 2024
La verdad
Además, tenemos pruebas en la historia. Mario Vargas Llosa, dijo la verdad al pueblo y perdió las elecciones por ingenuo. ¡Trágica sinceridad! Los persas le dijeron la verdad a Leónidas: "Que el cielo sería cubierto por sus flechas para derrotarlos en sangrienta batalla" y así fue, todos murieron peleando bajo una terrible realidad. Aquellos que la dijeron, fueron vistos como seres extraños, sacados quizás de la oscura noche pero lapidados por semejante temeridad. Su legado fue grande porque hicieron de su vida una convicción, más su existencia fue plagada de injusticias donde no existió la razón.
No así, los necios que
confunden el derecho con el reclamo y al enemigo con el resentido. Al trabajo
lo denigran y a los amigos los traicionan porque su aparente sabiduría no puede
perdonar. No entienden que la vida les pedirá cuentas, pero al final no se
llevarán nada. Morirán solos en el olvido de su gente, entre las tristezas
impuestas por las costumbres y no porque lo anhelaran sinceramente. Descubrir
el injerto de la mentira con la verdad y de la villanía en la nobleza, es
costumbre de los hombres que no han entendido que este mundo no ha encontrado
todavía su pedestal.
Así estamos a sabiendas de
las mentiras, inundados por fuerza de la costumbre donde nacen los derechos,
pero no son dados por el raciocinio que promulgue una Ley. ¿Quién podrá
entonces salir de aquél lodazal? La razón y la virtud se encontraron, el amor y
la conciencia se abrazaron, pero el sentimiento y el conocimiento no siempre se
comprendieron, sería más fácil callar y faltar a la honestidad, así entonces no
se podrán comprometer para quedar en paz. Pero el hombre que al hablar de sí
mismo no se engaña, es un hombre sabio y por ser sabio, también es humilde. Más
si no nos decimos lo que debemos corregir ¿Cuánto de imposible sería pedirle a
nuestro prójimo que a la falsedad no debería de sucumbir?
Sin embargo, encontramos
todavía algún remanente de fidelidad, alguna actitud de escondida bondad.
Ingeniosos algunos que saben decir lo que piensan sin faltar a lo que ya está
escrito. No por eso cambian si alegan tener esperanza de encontrar acierto a su
intención. Fieles son las heridas del que ama pero si está el amigo para
aprender que no todo en la vida es oro, podríamos decir entonces que el hombre
ha encontrado lo que le falta. Algunos le dijeron a él lo equivocado qué estaba
con su vida, pero era necesario para el aludido, descubrir la ignorancia en que
se encontraba. Quizá hallaría más oscuridad pero él jamás podrá olvidar que
alguien, si le dijo la verdad.
Roque Puell López - Lavalle
lunes, 30 de septiembre de 2024
En las montañas de mi cantar
El hombre es un celestino
domingo, 22 de septiembre de 2024
Giuliano
Roque Puell López - Lavalle
sábado, 21 de septiembre de 2024
Coloquios
¡Cómo te bailas zambita! No ruge la añoranza del palabreo largo y tendido sin tiempo pa el combate. No me urge ahora el floro bonito porque entre patas de antaño vale más el bobo y el cariño que escritos de mayor tamaño. ¿Cómo han sido los cambios? Hasta canas nos han adornado, a mí no se me notan las mal pensadas y menos a tumbes, que ya tan pintadas.
viernes, 23 de agosto de 2024
Mi camisa blanca
Roque Puell López - Lavalle
jueves, 22 de agosto de 2024
El capulí de tus ojos
Roque Puell López - Lavalle
miércoles, 14 de agosto de 2024
Arcole
La batalla del Puente de
Arcole tuvo lugar entre el 15 y 17 de Noviembre de 1796 en Arcole, provincia de
Verona, noroeste de Italia. La batalla enfrentó a franceses, dirigidos por
Napoleón Bonaparte, contra los austriacos. Napoleón contaba con 21,000 soldados
bajo su mando, mientras los austriacos con 24,000 combatientes al mando del
general Joseph Alvinczy. La batalla se planteó en la orilla de rio Alpone,
afluente del Aldigio. Napoleón planificó una maniobra de tenaza efectuada por
Charles Augereau y André Masséna. Augereau es rechazado y Masséna se atasca en
la ciénaga, por lo que la maniobra de tenaza no puede llegar a realizarse.
Napoleón, Comandante del Ejército de Francia, ataca a la cabeza de sus
granaderos portando la bandera de Francia, tomando el puente. Este es
bombardeado intensamente y sus oficiales le gritan para que no se arriesgue
más, hasta que su ayudante Jean Baptista Muirón tiene una importante actuación.
Luego de una estratagema compartida, Francia tiene la victoria. Las bajas entre
muertos y heridos por la parte francesa ascendieron a 4,600 mientras por la
parte austriaca fueron 6,000.
Como ya se dijo, arrecia el
cañoneo y las descargas de los fusiles de los austriacos. Un soldado apunta a
Bonaparte para eliminarlo. Muirón se da cuenta de la intención y ofrece
generoso su cuerpo para que el proyectil lo reciba él y no su Comandante quien
también era artillero. Esta bala resultaría mortal para él quien se desploma
cayendo de espaldas y pesadamente entre los soldados. Bonaparte aún sorprendido
por tremendo hecho sigue arengando a sus tropas quienes caían abatidos por la
nutrida fusilería y artillería. Pero sigue con sus combatientes hasta el final
para coronar la victoria y vencer así con coraje y determinación la suerte de
la batalla. Napoleón no olvidó jamás el gesto de Juan Bautista pues luego
protegió a su familia e incluso le dio el nombre de “La Muirón” a una fragata
cuando se coronó Primer Emperador de Francia. Ellos se habían conocido en el
sitio de Toulón y ahora en la Campaña de Italia en el año de 1796. Nunca se ha
escrito una historia semejante del dar la vida por el amigo en tremenda
situación.
¿Qué fue lo que le pasó por
la cabeza a este Artillero? Las almas nobles consideran a la amistad como algo
sublime, sagrado y por ello dan la vida hasta las últimas consecuencias. Muirón
demostró amor a la patria, valor y mística. Tenía apenas 20 años para dejar su
memoria escrita en los anales de la historia.
"Nadie tiene mayor amor
que este, que uno ponga su vida por sus amigos", dijo el Maestro y lástima
que aquella actitud que él hizo ya no se conoce hoy en las guerras olvidadas en
el imaginario popular. Lo que fue antes, no podría repetirse después y las
glorias del pasado se olvidan fácilmente para dejarlas en un frío monumento del
recuerdo. Hoy se perdió la alegría de la tropa triunfante solamente escrita en
los libros de una biblioteca anticuada. Pero los actos se llevan en el alma y
el pensar de nuestra vida se vería reflejada en nuestra decisión. ¿Y si
viviéramos esta experiencia? Se extinguirían los héroes porque ya no
hablaríamos de ellos.
Pero yo sé que si hubo
Alguien que lo hizo sin ninguna recompensa. Quizá Napoleón nunca lo supo porque
quedó sorprendido por la muerte de su amigo o de repente si lo sabía pero jamás
lo pudo relacionar. Nos toca ahora entender los hechos y las realidades o los
mitos y leyendas plasmados en la pintura de Horace Vernet que inmortalizó la
terrible batalla. Sin olvidarnos que él también fue, un artífice de la vida
pasajera...
Roque Puell López - Lavalle
Charlotte
Aquél fin de semana, en el campo alegre de la mañana y bajo la sombra del manzano silvestre, me dijiste, con voz reservada, tu nombre en med...
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Me hablaron de surcar los cielos en un viaje próximo, cruzando costas donde el aire huele a sal y espuma marina, y los Andes cuyas...
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Para algunos, volar es un placer y para otros es pensarlo dos veces si uno lo hace en una avioneta pequeña para cuatro pasajeros que sirvi...
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El largo camino de la indiferencia se parece a las interminables procesiones de antaño. Más era la demora del paso perdido que el inicio d...


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