lunes, 30 de junio de 2025

Apasionado


  Caía la tarde de Junio, todavía el cielo brillaba y era como el horizonte que no termina en la lejanía que alguna vez vivieron. Bajo las promesas de los dos, pasaron cerca de su entorno, la mirada de algunos curiosos y el recuerdo de sus vivencias.
     
  Pero entre las horas del momento, el apasionado eliminaba a sus desencantos pero no se arrepentía porque amaba al Creador sintiéndose aliviado de todas sus culpas.. Se conmovía por su pasado más reía por el beso que se había ganado, por tener consigo a la de los cabellos rulos que no tenía pesares porque atrás quedó el nombre de su casta, en la vergüenza de un cálido abrazo.

  El apasionado la amaba pero luego de algunos meses, se tuvo que quedar solo y sin embargo, ella había traicionado su promesa pareciendo ser la más fiel por las metas que habían compartido. Más aquellos ojos que contemplaron el amanecer de un nuevo día, gestaron así la realidad de un próximo desengaño...

  El amante confuso y sorprendido, vuelve a tocar su corazón pero descubre en su interior, el puñal de la verdad pero estuvo también, lleno de mentiras. Decepcionado entonces por la realidad, asumió valientemente su pérdida. Pidió fervoroso el perdón a Dios y con un silencioso suspiro, murió solitario en sus pesares...

Roque Puell López - Lavalle



La patraña


  Mi hija menor dejó atrás a sus muñecas y hoy es una gran profesional. Luchó con esfuerzo para llenarme de orgullo y decidió ser mejor es sus retos. En un mes de este año, viajó ilusionada para conquistar su sueños y así de valiente como es, viajó y estuvo laborando con empeño por el mejor aplicar de su conocimiento.
                                                                    
  Pero donde se yergue el Domo de la fe, el diablo construye una Capilla. Aquello más parecía un coro de herejías que claveles donde el silencio deja inútil a la mano extendida y a las buenas obras, porque estas se encuentran escondidas. ¡Qué hipocrecía es lo que se revela al cumplimiento de un favor  prometido!
                                                                    
  Mas luego triunfaron las verdades y quedó la mentira entre tinieblas. Así pues, ya no pudieron progresar esos entredichos sin sustento porque se coronó la realidad a todas luces manifiesta. Atrás quedaron los testigos falsos y las ideas de una acusación tan falaz como desmedida. Poner en el cadalso a una conducta sin malicia, son solamente burdas suposiciones. Es un mensaje claro, sin valor y sin ningún sentido. Más si es expuesto por una bruja sin temor, es mejor no creer.
                                                                     
  Qué triste es vivir de apariencias en tantos años, qué terrible es la creencia que no es consecuente porque el amor de muchos se enfrió sin ningún miramiento. Se convierte la conducta en pura palabrería y la cruz  sirve solamente como una simple majadería. Tanto fue la patraña; que hoy pienso, que un ciego, la pudo ver...

Roque Puell López - Lavalle



lunes, 26 de mayo de 2025

La imaginación

 

Desde pequeño te interesó la vida en otras tierras, tu imaginación volaba entre los mares del mundo, pero tenías la esperanza de viajar alguna vez aun cuando eso significara el alejamiento de lo que más querías entre la familia y la amistad. Pero nunca dejaste de visitar la Capitanía del puerto cercano a tu casa. Te emocionaba viajar aunque sea en tu imaginación de niño.

Pero el barco de la “amistad” fue puesto en la rada y estaba expuestito a toda suerte de enfrentamientos. Del tuyo o del mío, pero si no tenías la sangre de vivir de corazón al desafío, no lo disfrutarías por más que busques tu valor. no lo encontrarás Si no nace contigo, pensaba, me marcho y así olvido pronto esta sed de aventura que siempre me acompañó desde muy pequeño.

El cielo responde a la aurora, sientes que la brisa anuncia un nuevo día, un nuevo despertar, el amor quizás te espere, quizá quiere un día porque la soñaste estrechándola a tu pecho diciéndote que te amaba. Pero infunde tu coraza que no la encontrarás, que otros duendes la habrán de enamorar. Su respuesta fue ser el amigo eterno pero tú destruirás la razón que te incomoda y que te hiere porque jamás renunciarás a tu sentir.

Más el destino, el vaivén inconcluso de la humanidad, te dio el adiós a la respuesta necesaria y te embarcarse para otras tierras conquistar. Y la fantasía se enamora y huye de su rutina, de sus castillos inexpugnables del silencio. No parecía ser así por la forma de mirar, por la voz quebrada de alguien que supo amar. Pero las hadas del bosque imaginario prefieren vivir en paz en su etéreo mundo del misterio y su inquebrantable voluntad.

Te embarcaste en un barco cargado de cañones, acaso para enfrentar alguna novedad y viviste con una dotación de piratas en cubierta que no sabían escribir su nombre ni mucho menos los móldales contemplar. El Capitán del armatoste te miró con recelo pero tú, hambriento de olvidar te fuiste por los siete mares y a saber si ibas a regresar. Pero tu ánimo pronto y tu calidez hicieron llevadera la travesía entre los curtidos marineros y la amistad desplegada entre sus disímiles temperamentos.

Admirados de tu valentía, se fraguó un combate en alta mar y fue la oportunidad de mostrar lo mucho que aprendiste en tu vida sin paz A diestra y siniestra lo hombres cayeron, tú perdiste para de ti y a pesar de todo tu aliento y tu humanidad dispuesta, convertiste todo en casi una hermandad. Vino tinto después de la victoria, orondo tú entre la algarabía y las botijas, los manjares de la vida marina no se hicieron esperar, Habían burlado nuevamente a la muerte obstinada en triunfar.

Soñó en silencio pero sin palabras mirando al cielo y quién sabe, quiso verte de nuevo pero el día que partiste ni siquiera se inmutó por tu partida habida cuenta que se enteró un año después. Sus antiguos pretendientes de barba y de galones, se habían marchado y algunos murieron en batalla. Decidió entonces recorrer sola todas noches el puerto, entender quizá los motivos del mar y la atracción que este infundía en la mente y la voluntad de los hombres hasta el punto de dejar todo por sus idéales. Más por fortuna, ella nunca obtuvo respuesta…

Habían pasado algunos años y una mañana muy fría, el vigía avistó tierra firme. Los marineros se agolparon en la proa y así las cosas, sonrió con sorpresa en el timonel, el viejo Gaspar. Regresaban a Puerto Escondido, pronto el Capitán confirmó el regreso a los curiosos. Saliste de tu camarote y divisaste a lo lejos los navíos del viejo insigne que muchos años sirvió de despensa a los habitantes del lugar. Algo pareció haber cambiado porque ya se hablaba de un proyecto militar.

Pero tus ojos divisaban a medida que tu barco se acercaba, una silueta, un sueño imposible de concebirlo, un recuento del pasado que se hacía notorio si no ignorabas a propósito lo que mirabas. Rarísimo, tú ya habías cambiado con los años. No obstante, eran seguramente las luces y las sombras, lo veraz o los cuentos. Pero ahí estaba y fuera de si te preguntaste muy sorprendido ¿Sería la imaginación una realidad?

Roque Puell López – Lavalle

 



sábado, 10 de mayo de 2025

Un mal día


           Desperté con un dolor de cabeza, sin tomar desayuno, con la boca amarga y de tanto en tanto sangrante, como la herida del huraño, del parco, aquél que no habla por miedo al qué dirán de su triste semblante. Solo en la cama me puse a pensar si era la resolana del día o la luz del estar de pie, sin prisas y sin cuidados. Total, uno está acostumbrado a vivir como soldado. Así pues me bañé y me vestí para ella. Sin duda pensé en verla por la alameda de los perdidos o en el parque de la esperanza porque la medusa de mi casa estaba indignada pero así le hablé a su semblante con mi profunda mirada:

“Me encontré que hablabas con el amigo de antaño en el recibidor, con aquél ingrato de siempre que buscaba una visita para hablar de sus temores y fracasos. Te vino a conversar porque a mí no me llegó el anuncio de su llegada y me di con la sorpresa de verlo cuando iba de salida a ver a mis enredos y sentenciados”.

Al no contestarme ni una palabra, tuve que irme en un chasquido de complicaciones, en un intercambiar de religiones para un saludo realmente mediocre, falto de sentimientos y de pocas razones. Así las cosas, asenté mi sombrero, anudé mi chalina y prendí mi cigarrillo, que encendido, calmó el frío que me acordonaba. ¡Fue inútil entonces, el supuesto encuentro!

Yendo por la acera, recordaba en la variedad de mis pensamientos, el pasado vergonzante de una serie de impropias conductas y de amigos desleales. Ahí estaba el “halcón”, que de inteligente era solo el nombre porque no daba pie en bola en lo que enseñaba y menos aún en lo que se le aconsejaba. Luego, aquella maravilla de estrella, mujer de carácter según su escuela y su linaje, pero en una abrir y cerrar de ojos, aguien se llevó su virginidad en un carruaje. ¡Pobre la ingenua! Y aquél que reclamaba la amistad como una fuerte y sublime espada de la verdad y la fortuna, no se apareció nunca en la carencia y en la enfermedad, no reconoció la diferencia entre la vida y las letras vivas de una Escritura. Qué ciencia y veracidad se muestran al final al iletrado y que falsos son los muchos que les cantan palabras huecas y sin obras, a más de un desorientado... ¡Qué mentiras!

Y así fue la mañana y la tarde, penoso el caminar entre el smog y el andar lento de una movilidad incierta. Presencié el quitar de las carteras y bienes de un pandillaje que no mira miserias ni edades como antes. Porque para ellos es un placer hurgar sin trabajar pero no roban como los otros, tan elegantes y de buen semblante, con cuello blanco más una corbata impresionante.

Ahora resulta que quieren quitar el delito con el sebo presente y no disciernen que es mejor la muerte aun sin importar si se llega a la ceremonia de una capilla ardiente. Muchas son las aflicciones del justo pero el Eterno lo librará de las abominaciones del dictador ingenuo... ¿O tengo que decir que es un espejismo el afirmar que es entre nosotros los que nos sacamos el corazón entre falsas bondades?

¿Y el tiempo se detuvo? No, el tiempo no se quedó ensimismado por mis planes y desvaríos por así decirlo, no escatimó en demostrar que todos los males los colocó en una cabeza y que habría de ser el César malévolo para que de un cuajo mueran de una vez los ultrajes. Y así tampoco se irán los malos tiempos, menos las horas de llovizna que caen interminables en la vida del pobre que toca su instrumento en cada esquina. Solo sé que debí despertar de tan largo engaño, de tan odiosa letanía, de encuentros falsos de la amistad sin vida. Solo recuerdo que nací solo, que crecí en la guerra de dos mundos y que aun así no se fueron las malas horas y menos ahora poder pensar, que viví recordando, un mal día…

Roque Puell López - Lavalle



martes, 22 de abril de 2025

Gracias por morir por mí

    De oídas te había oído cuando era más joven en aquellas locuras y travesuras de estudiante. Pasa el tiempo, pasa el mundo, pasa la juventud incontrastable, no sabía que el Señor me había mirado y me había sacado del desastre. Supe que habías muerto por mí, ¡Cuántas veces me lo recordaron! ¡Cuánto más lo celebramos en la congregación! ¡Cantos gregorianos, aplausos, no lo sé!

    Hasta que un día en los meses que pasaron, cuando mi vida pendía de un hilo, pude comprender la grandeza de tu amor por mí. Entonces, ya no fue igual, algo se había roto dentro de mi ser y pronto comprendí que todo aquello era más fuerte que mi a fe.

 q    No decidiste morir por mí, pusiste tu vida y la volviste a tomar porque en silencio subiste al Calvario. Tu sacrificio no fue inútil, todos nos miramos, todos nos sobrecogimos y lo hiciste en ese momento por todos nosotros…

    Te clavaron en el madero, gota a gota fue cayendo tu preciosa sangre, uno por uno perdonaste todos mis pecados y falencias. Y aunque todos te abandonaron, lloró en silencio mi conciencia. Pero luego resucitaste de entre los muertos, la muerte sorbida en derrota ¡Ahora tengo segura mi partida en victoria!

    Pero no sólo son en estas fechas las que te debemos gratitud, son por todo el año que elevo mi eterna alabanza y aunque ya los tiempos pasaron, ¡Gloria por siempre a tu nombre por morir por mí en la cruz!

Roque Puell López - Lavalle


sábado, 5 de abril de 2025

El Rey del Universo

Quiero que en esta noche oscura, se encienda la luz que ha estado sin vida en tu corazón y en el mío, pero igual quiero que se iluminen todas las lumbreras apocadas en este otoño donde ya siento el frío de tu ausencia. Tal vez no te diste cuenta que las ilusiones se acaban cuando no hay brillo de esperanza o no exista el eco de mis palabras en tu conciencia...

 Yo quisiera irme muy lejos de mi entorno y perderme plácido en el infinito donde está el silencio, donde está mí ser encadenado de pensamientos y deseos, acaso intencionales para presentarles batalla. Pero pensé mejor volver para ver las expectativas de lo que siento hoy y embelesarme contigo. Así pareciera que tal vez el ayer fue inconsecuente, porque tú eras una niña y yo tal vez, un joven escurridizo…

Quiero que esta noche el color del cielo me inspire para decirle al Eterno que ponga en tu corazón, la felicidad de ser aun mas que el amigo de confianza, más que ello todavía, ser tu compañero insigne para toda la vida y que nuestras palabras le proclamen al mundo que no hay en nosotros indiferencia camino o votos sin propósito, solo el amor compartido que nos impulse más.

Dame tus pesares, tus anhelos y tus sueños, ponlos pronto en mi corazón. Te doy los míos, alcémonos juntos en la vida nueva, en la noche eterna de los blasones de la fe. Que sembremos a Cristo en la humanidad para que en la vida muchos, renazca de nuevo lo que ahora experimentamos nosotros. Entonces, que la noche azul, se adorne con cantos, que haya fiesta en los cielos por alguno que se arrepienta, que juntos disfrutemos de la paz.

Quiero que nuestra vida esté tachonada de la Verdad así como las estrellas del cielo alaban a la Deidad, que tú me acompañes siempre, ahora que te amo de verdad. Nada se consigue si no hay amor -dice el profeta- porque así está escrito y lo puedo comprobar. Es así como te quiero, no te demores en contestar. Yo lo anhelo cada día en silencio, tal vez con un susurro, al Rey del Universo…

Roque Puell López-Lavalle

 

domingo, 30 de marzo de 2025

Porque nuestro amor no tiene fin


      Anda mujer, di que sí, cuántas noches han sido las que te he anhelado y hace cuántos días durante mucho tiempo, te he pensado. No me digas ahora que tú no te diste cuenta porque yo, no soy responsable de mi elocuencia y menos aún, de mis frases que dictan mi conciencia…

     Anda, di que sí… ¿Me decías que no te hablé acerca de las golondrinas? Bueno, ellas son aves que retoman su vuelo cuando se acerca la estación del invierno. Buscan así, un mejor lugar para vivir deseando siempre el calor del sol para evitar el frío intenso. Los dos lo haríamos ¿Verdad?

   Anda, di que sí, porque ahora estoy medio dormido y seguramente despertaré muy sobresaltado pensando en nuestro viaje. Tú estarás feliz porque mis cálidos besos se fundirán pronto en este abrazo inocente y nuestras manos se unirán fervorosas, en el silencio de inconsciente...

    Anda, di que sí, mira que hoy nos quedaremos solos porque todos en la casa, se irán muy temprano. Mira la hora, no nos queda mucho tiempo, saca pronto tus trapos que con los míos ya son un solo sentimiento. Vamos, date prisa para empacar lo nuestro mujer, para que nuestras ilusiones no se conviertan en sueños…

    Anda pues, di que sí porque yo quiero ser como la lluvia intensa que cae en una tormenta. Inundaré todos los rincones y las ventanas de tu alma para alimentarla siempre. Entonces, creceremos libres y felices, viviendo la esperanza... 

   No me preguntes el por qué de mis deseos o la prisa que nos exige el estar juntos. Por tanto, estoy seguro que te amo, así como el cielo a las estrellas, como el mar al horizonte, no me lo imagino ahora y ¿Por qué? Porque nuestro amor, no tiene fin…

Roque Puell López – Lavalle

 




jueves, 27 de marzo de 2025

Valor con precio


Ante una necesidad impuesta, acude el amigo a su congénere para que le ayude en su apremiante solicitud. El aludido aduce que pronto lo socorrerá, luego de momentos previos de su petición. No pudo ser en ese momento así que, mejor sería al día siguiente, porque hay compromisos que no se pueden posponer. Mañana entonces, viene presto a la cita, previo desayuno franciscano, de todos ellos, el más amigable, el pan noble con sorpresa y el humilde café servido. Más el susodicho aprovecha la ocasión y le hace acordar al convidado de su promesa solemne el día anterior.

Luego -dice- hablemos de los amigos, de política, el país no puede esperar. Hay tanto que cuestionar, hay tanto que disertar...

Como no, razón tendrás seguramente, la vida del país tiene que estar presente – agregó el amigo - aprovechando un sorbo del café.

Y así departiendo largo rato, entre los dimes y diretes del gobierno, de la incongruencia presentada y el debate alturado, pasaron parte de la mañana. El convidado se identificó de momento con los humos dispersos de su pensar y deseó sin explicación, su apetencia más generosa. Dijo que quizás para otra oportunidad, sería mejor el convivio con un ovíparo desayuno y una bebida desafiante fuera de la frugal invitación de ese momento.. Y claro, el otro solo pudo sonreír ante tamaña ocurrencia por decir lo menos, en el avance de una mañana de sol...

Pasó entonces, el tiempo transcurrido, la urgencia del compañero llamaba y casi terminando el convite le hace acordar otra vez, acerca de la promesa acordada. Sin inmutarse, el dizque convidado, dice que no, que no tiene tiempo y que la prisa es indispensable porque tiene que salir de su casa inmediatamente. Entonces, sin que nadie lo esperara, explota en ira el amigo y airado le expresa su desconformidad. Que como es que promete el luego, luego y que así, no hay cuando termine la mecedora de sus palabras.

El convidado responde:

Tú eres el “interesado” espeta sin remilgos y creído de su razón.

Y Bélico de sobrenombre, estalla nuevamente y le recrimina duramente su decir, su falsa amistad pregonada como si fuera la más importante y compara su declaración con la de otro amigo en común que hacía poco lo habría tratado mal aun de conocerse muchos años. Le recordó como es habiendo sido tratado así, ahora comete el mismo desatino de repetir el plato con él.

El desagradecido le contestó:

A ti solamente te gusta pelear.–Se defendió el “ofendido”- sin reconocer su culpa y con el rostro colorado de la afrenta, se retiró sin decir una palabra…

Luego quiso comunicarse con Bélico haciendo bromas y como si nada hubiera pasado. Él le recriminó su falta de ética entre otras cosas y por su “falta de tiempo” en algo tan sencillo. No era posible ese comportamiento viniendo de alguien que critica a todos no siendo capaz de verse a sí mismo como el gran imperfecto. El convidado pensó, todavía no ha aprendido el valor de hacer algo sin recibir nada a cambio. Confunde valor con precio -dijo finalmente Bélico- y en esta ocasión, no se equivocó...

Roque Puell López - Lavalle


 

 

domingo, 23 de marzo de 2025

Juntos

 


Juntos, como debe ser, para ir en busca del encuentro de dos mundos acaso simples, acaso impulsados por un amor tremendo en las gotas de lluvia que brotan algunas veces en la primavera, otras en el invierno más frío. No deberíamos de pensar en eso, tú estás contenta con lo que somos ahora y yo estoy feliz, por este sentimiento...

Juntos, para amalgamar las penas y buscar la libertad en las risas, sin más contenido que nuestras experiencias a lo largo de la vida. Será tal vez en la alegría del ser vencidos por ese amor que nos unió en un sin número de promesas y en un interminable perfume de voluntades que ahora nos llenan el alma...

Juntos, para arrebatarle al viento su fuerza y así llevarnos los sonidos de su magnificencia quién sabe dónde. Ellos pondrán fin a las dudas y temores, se llevarán de cuajo los sentimientos inferiores y volarán por el firmamento para perder lo que alguna vez nos entristeció. Después podremos crecer en armonía con lo que creímos siempre y con lo que nunca desapareció...

Juntos, para ver la vida de otra manera, no como los soñadores que ven el cielo primero y se creen privilegiados de ser ellos los únicos en alcanzar el aliento que necesitan para ser mejores. Nosotros tenemos el mejor de los amores y unidos podremos entrelazar nuestras vidas como una fortaleza que no muchos podrán conservar en el tren de los años o en la quietud de un remanso...

Juntos, para luchar cada mañana con el mundo incomprendido, llorar con la gente que ya perdió las esperanzas de encontrar un destino y demostrar que la esperanza no se pierde si se tiene un corazón rebelde de no ser los mismos. No perdamos la ilusión de las conquistas, la libertad de correr por los inmensos campos donde no hay ataduras, donde no hay temor para mostrar una esperanza a los que libran una vida con amarguras...

Juntos, para amanecer cada mañana en el lecho de los amores y en las esperanzas del celo manifiesto, más bien en el decir de los cumplidos, para encontrarnos siempre. Será como aquellos adolescentes que viven el amor intenso, como si fuera el primero de tantos para luego prometerse el amor eterno. No busquemos más; que entre las mañanas frías y las cobijas consentidas, el encuentro de nuestra voz nos dirá que encontramos la joya fina de una maravilla, al encontrar el tiempo...

Juntos, para morir en un amor interminable que ni la muerte podrá vencer porque tú tienes lo que yo más anhelo y tú lo que más quisiste. Pero no olvido que nosotros somos como el agua del manantial que gota a gota ablanda la roca y engrandece el alma que quiere dejar un legado para que quizá otros, lo puedan disfrutar. Y si lo consiguiéramos, seríamos los más fuertes porque así será como siempre quisimos ser…

Roque Puell López - Lavalle

lunes, 3 de marzo de 2025

La cosecha

 

En mi último año de Derecho en la Universidad, me enteré de un tremendo caso siendo testigo y oyente de este relato:

Pedro y Mario se hallaban en una Audiencia que se dio en los tribunales del distrito. Mario inició el juicio por el abuso y la deshonra de la pindonga. Tenía que ganar y parecía que al tremendo Juez, no le pareció o no le quiso dar el beneficio de la verdad. Quizá parecía influenciado por el fiscal que sin ciencia ni lealtad a la ley, parecía detener la honorabilidad de la justicia…

“Son las palabras dichas con desamor y verdad, que siendo ella consciente en su razón, no soporta su propia debilidad, -- decía el agredido -- más cuando se guarda por muchos años la rencilla y al fin salen del ocaso, se convierten en una injusta realidad. Quien quiera ser más necio como el que quiera ser más justo, es lo mismo si defendieran a la verdad con toda tenacidad.

-                     Pero Mario, dices eso porque cometieron una injusticia contigo pero tú no puedes argüir sentencia si no tienes las pruebas suficientes...

-           “Con hechos y conclusiones, que merezcan la luz del día se merece una espléndida sinfonía Pedro, pero no hay razón en las palabras vanas y a propósito escondidas. Quién es más injusto es el que habla de sufrimientos al decir que es infligido por la deshonra, cuando eso mismo es lo que administra y de eso vive para su desdicha. En aquél busca su venganza, pero en ella regresa la desesperanza”.

Y Pedro pensó: ¿Quién habla de las vanas palabras recibidas con rencor? ¿Quién se queja ya del fruto del desamor? Cuando los agravios ahora no parecen terminar, hoy vienen de quien no le importa el respeto, creyendo así tener el derecho y la libertad. Si las penas se administraran al verdadero culpable, bien fueran los motivos suficientes para acusarlo. Pero si se tratan de absurdos y sinrazones ¿Por qué habría que condenarlo? ¿No es que la balanza dice ser la más ciega y la más equilibrada?

Al final de cuentas, yo pensé que era un cuento de nunca acabar más al final, Mario, “el agredido” pudo ganar el juicio después de un argumento tenaz y elocuente. 

Pero yo pude aprender que los pensamientos y corazones parecieran ser inútiles. No existe cura para los demás sermones ni existen libros para tales acciones. Lo que vale es la conciencia desligada de las cadenas, de las tendenciosas mentiras del hombre de la actitud necia de la contienda. Lo que cuenta es la esencia misma del amor al ser humano. Pero si pierde o se niega ¿Quién lo podría encontrar? Más la fe no se quebranta y solo espera, para bien o para mal. Lo que se siembra al final en las almas, termina en una cosecha. Y tendrá que brotar y quizás una flor habrá que nacer, pero ¿Hay consecuencias? Sí, aquí y en el atardecer de nuestra propia existencia…

Roque Puell López - Lavalle

 

 


Charlotte

Aquél fin de semana, en el campo alegre de la mañana y bajo la sombra del manzano silvestre, me dijiste, con voz reservada, tu nombre en med...