Roque
Puell López Lavalle
Nuestra existencia está llena de diferentes momentos que a veces no alcanzamos a entender. Sin embargo, podemos disfrutar de días felices y también de algunos días sombríos pero siempre hay un propósito y al final hay una esperanza en Aquél quien nos creó. Dependerá solamente de nosotros. ¿Qué piensas de todo ello? ¿Nuestra vida es un azar?
martes, 23 de mayo de 2023
Cecilia
Amanda
Roque Puell López Lavalle
lunes, 1 de mayo de 2023
El nauta
Aunque era un hombre taimado e hipócrita,
supo llevar el secreto de su aventura con algún reparo pero todo aquello que urdió
o tal vez que construyó con sus malas artes, llegó a oídos de la pobre doncella. ¡¡Tremendo
desconcierto!! Más el destierro implacable que se le dio por la sentencia resuelta
de la mujer, resultó para él, un "descanso merecido" así él se fuera más lejos. Pero en su navío más de uno se enteró de la
noticia y ante el Consejo de algunos jefes, todo parecía quedarse archivado. ¡¡Para
tirarse de los cabellos!!
Sin embargo, pudo darse cuenta
que ya no saldría como antes, que rigores van y rigores vienen, tuvo que
despedirse pronto de sus cabos y velámenes. Una oscura prisión lo aguardaba y un
tiempo establecido para él, no estaría mal para la reflexión que él necesitaba. Algo
pudo cambiar el doble ánimo del navegante pero entonces, no tuvo forma de alguna solución. Un corto tiempo después, solo salió para
embarcarse en otro vapor para las acciones bélicas de su Nación. En tierra quedó la doncella y sus
ilusiones. La gracia eterna de sus emociones, nació entre alegrías y sollozos pero él nunca la conoció más que entre los rumores y comentarios. Pero el mar arreciaba sin descanso, "la vida continúa" -decía- pero los cañones vomitaban el infortunio sin encontrar a los culpables. La guerra sin control aparente, contradecía silenciosamente a los
hombres.
Luego pasaron algunos años y los otros contendores en tierra, quisieron vengar a la nombrada, nunca se enfrentaron con el contrario porque estaba lejos y nada se sabía de él. Otros quisieron casarse con ella, pero nunca se decidieron tampoco porque la moza mentía y se sentía terriblemente desdichada, sin embargo, esas son espinas y flores de otro rosal que yo no las puedo contar. Pero igual era la contradicción porque, quién iba a pensar que aquél nauta fuera a sucumbir en uno de los combates. Su barco encalló frente a las costas de otro continente y fueron pocas la noticias del desgraciado acontecimiento.
Todos convinieron que él tornó finalmente
su historia, en funestas consecuencias. Fueron sus malas decisiones, sus pésimas determinaciones y su vida fue un contraste de pasiones. Acaso la ley de la reciprocidad se dio, aquella que lo que das recibes sea bueno o malo. No obstante, para algunos, todo ello se convirtió en el final de la justicia ansiada, de la plañidera inconsolable y de los llamados contendores...
Roque Puell López Lavalle
sábado, 22 de abril de 2023
Los recuerdos
viernes, 14 de abril de 2023
La morada azul
Casa de la amistad, el hogar
de nadie, donde nacen los pasos del regreso apenas llegas pero que es el espejo
del alma, de la vida misma, de lo que anhelas y de las historias sin nombre, sin
final, para así soñar despiertos y nunca encontrarse. En la imaginación del tiempo, se vislumbró una
morada de amor, un refugio necesario que se inició por el cariño de una
generación sin historias ciertas y sin ojos para deleitarse en las sombras
negras de la inconciencia. ¿Había que esperar más?
Descubrieron un amparo por
las inclemencias del tiempo, tal vez por los recuerdos de volver a la inocencia
perdida pero que no se dieron cuenta que así se descubrieron sus propios deseos y temores
para volcarlos en los sentimientos y en el cuerpo. Sería entonces, para
expresarse un sincero amor y que aquello sirviera para escalar montañas encontrando quizá los tesoros escondidos del imperio de los sentidos. Sin embargo, algunos de ellos serían sin
fundamento y otros terminarían como un simple cuento de fantasías.
Se dijo que era una quimera,
un sueño inconcluso de seres sin conciencia ni recato y que solo eran recuerdos
de las palabras que se dijeron alguna vez, como son esas promesas incumplidas de la indigna
palabrería de la gente. Pero los augurios sintieron la majestad de lo que era sincero,
real, y era cierto porque allí se llenaron de luz junto a las sorpresas de ese
momento. Las gorgonias de la envidia y de la muerte reclamaron el espasmo pero
las circunstancias del momento no se dejaron vencer. El sueño anhelado al fin se hizo una realidad,
el espíritu de la unión, dio cabida a una sola verdad: El triunfo del amor. Así entonces,
el calorcillo de estar juntos, asomó sus esperanzas porque de esa manera fueron creciendo
dos almas en una burda complicidad. Ya no habría tiempo para reclamos, había
que vivir una esperanza viva aunque sea intentando de una vez por todas, la verdad.
Casa de la amistad y de los
pasos perdidos, el reflejo de los espejos del alma y de la hipocresía de los
extraños, aquellos que siembran las mentiras verdaderas para según ellos, soñar
más despiertos. Quién quisiera que fuera una casita de amor, donde nace el
chocolate y donde se pierda para siempre, el albur. Más creo que los niños que
llegaron en ese tiempo, fueron felices
de entrar a la magnífica estancia y así nació por entonces, según me contaron
los vecinos del convite, la morada azul...
Roque Puell López Lavalle
Link: https://www.youtube.com/watch?v=XvQx23G_HDc
domingo, 9 de abril de 2023
La mantilla
En un mausoleo reposan los grandes personajes y algunas
veces, algunos renombrados del gobierno de turno. Se recuerdan las grandes acciones, las memorables batallas, las medallas adquiridas y las sonadas medias verdades por no decir ahora, las no muy pocas
majaderías que se dan en este tiempo. Se reúnen allí las familias de siempre, aquellas que quisieran recordar la vida y exaltar la insigne memoria de sus parientes. Sin
embargo, las honras fúnebres se llenan de fiesta cuando todos al unísono le
agradecen a Dios gimiendo: ¡¡Gracias Padre Santo por haberme dado a mi tío Julián!!
Pero no todos se acompañan por los apellidos y
blasones. Están los que sin tanta maraña de recuerdos y galardones de la vida,
honran a los que hicieron algo por la pobre María o por el Rigoberto calamitoso, para acabar con la misma letanía de ser siempre el foco de la piedad. Así las
cosas, pocos recuerdan al Centauro por su infinita bondad y olvidan muchos a propósito, su terca
arbitrariedad. Por eso surgen los anónimos, aquellos que no buscaron nada y ni sus descendientes supieron con quién vivían hasta el final. ¡¡Qué
contradicción!! Se buscan entonces los intereses poco comunes entre el gran
apego a la vida y el gran desprecio para seguir peleando. Salvo que existan algunas honrosas
excepciones para el beneplácito de todos pero que a trompicones, el testamento, se tuvo que abrir a la familia.
Y todo parece repetirse. En el cementerio se acabaron
las mentiras, ya la vida no tiene sentido porque el último suspiro se manifestó
temprano para no volver. La reunión será siempre la misma, los comentarios ya
están aprendidos de memoria para los abrazos y los encontrados sentimientos. Los más profanos, cuentan historias jocosas de la desgracia pero las palabras melancólicas de siempre, se relatan por el parco oficiante que siempre es el cura que espera su turno. No pueden
comprender que la mejor vida está afuera porque el mejor descanso es
no soportar las aburridas ceremonias así sean con buenas
intenciones. Sin embargo, se acabaron los lloros, las acusaciones y las malas artes porque el epitafio
resume siempre la misma historia del que siempre se portó excelentemente bien, aunque los años, nunca cambian la verdad. Y así es como se comporta siempre, la
hipocresía social.
El camino de regreso se hizo oscuro y fueron los vientos que no me dejaron ver tu
rostro pero observé que en vano llevaste las flores que compraste. La tormenta que se
avecinaba; no apagó las llamas de los cirios encendidos alrededor de los deudos como si ellas quisieran que el
misterio perdurara, más el aroma de los presentes, confirmó mis dudas. Busqué en
mis pensamientos el por qué debía entenderte y sin querer, mi esperanza despertó
porque tu rostro había cambiado. Tu emoción estaba cerca de manifestarse cuando presta te quitaste delicadamente la mantilla. Pero tú no te diste cuenta que
todo fue una quimera, que luchaste contra seres que no existían más que en tu mente y que tal vez, todo pudo haber
sido diferente si hubieras permanecido conmigo. Pero óyeme ahora mujer, tú sabías
que los muertos ya no reclaman, porque hacía mucho, se quedaron dormidos…
Roque Puell López
Lavalle
miércoles, 29 de marzo de 2023
El camaroncito
Roque Puell López Lavalle
lunes, 27 de marzo de 2023
La retreta
domingo, 26 de marzo de 2023
sábado, 25 de marzo de 2023
La oportunidad
Quejumbroso es tu hablar y es una realidad tu quebranto, ahora nos hablas a todos de tu vida en llanto. Seguro que buscarás entre las oportunidades que se presentan, un feliz consuelo cuando la verdad es que solamente en alguna promesa tuya, podrás alcanzar tu sueño. También sé que no te encomiendas al santo de la espada porque realmente no le crees absolutamente nada. Más bien yo pienso que es tu fogosa voluntad y tus pretensiones de convencer con tus inciensos a la Deidad.
Era
infinita mi amistad pero la
perdiste por ingenua y mal pensada como si fuera un maleficio. Se necesita para
la vida un poquito de sabiduría, que afuera se vaya el pleito y se quede mejor el corazón contento. Pero resulta que tu orgullo confunde el telar fino de colores con el
vulgar paño del desarraigo, como si fuera lo mismo un querer de la primavera
con el vivir de una impensable pataleta. Solamente entiendes el idioma de tus caprichos y
no escuchas la voz de tus amigos. Para ti es mejor la fidelidad del avezado que
no te valora, que los amigos verdaderos que te quieren sin engaños.
En
fin, buscarás inútilmente en el camino de los perdidos, en aquel de los que
desconocen sus nombres y sus apellidos. Vagarás por siempre en busca de la
verdad y no la hallarás. Mejor es un bocado seco y en paz, que muchos manjares
en la casa azul del bacán. Y así pasarán los años y así concebirás entonces
tus temores, quizás te visiten en las noches los fantasmas de tus desamores y
no conciliarás el sueño con gantos horrores. Vendrán en la mañana a visitarte tus nietos y... ¡Qué
casualidad! Ingenuos y curiosos, ellos preguntarán: "Abuelita, abuelita, ¿Por qué perdiste tu oportunidad?”.
Roque Puell López Lavalle
Click: https://www.youtube.com/watch?v=xrxCswYnano
Cántico a Amanda
Amanda… mujer fuerte, mujer amada. Tu nombre no tiene comienzo ni tiene fin. No está solo en el mundo real; se siente quizá en el viento inv...
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Me hablaron de surcar los cielos en un viaje próximo, cruzando costas donde el aire huele a sal y espuma marina, y los Andes cuyas...
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Cuando diste el sí en una ceremonia tan magnífica y las felicitaciones llegaron junto con tu buena decisión, más tarde tuviste la responsabi...
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I En la noche del azul silencio reinaba la luna. Ella quiso llenar mi impensado deseo, pero al contemplar la fría oscuridad, comencé a ext...









